Cine para recibir la primavera

Esa época donde salen a la luz las bajas pasiones

Las oscuras primaveras

Ya está aquí la primavera. Sí, esa época en la que que todo reverdece, los árboles en flor, el brillo del sol en cielos azules espléndidos, una etapa que nos brinda una nueva oportunidad para renacer, volver a empezar, revivir.

Todo eso está muy bien, pero no nos engañemos, es también la época en la que se nos alborota la hormona y salen a flote nuestras más bajas pasiones pues la luz y el calor, aunado a la duración más larga de los días, el despojo de los pesados abrigos invernales para dar paso a la piel y la sensualidad al descubierto favorece tanto nuestro ánimo como nuestro apetito sexual.

No obstante, esta primavera parece tener otros planes, avecinándose como oscura y tormentosa, con fuertes vientos y chubascos que darán al traste, al menos durante algunos días.

A propósito de Las oscuras primaveras, gran filme de Ernesto Contreras, acerca del deseo incontrolable, acá les recomiendo algunas películas a tono con la estación y sus efectos. 

1. La casa de las dagas voladoras (Shi mian mai fu, 2004) y La maldición de la flor dorada (Man cheng jin dai huang jin jia, 2006)

He aquí un par de filmes asiáticos que destacan por la belleza majestuosa de su fotografía, donde los colores brillantes inundan la pantalla en paisajes naturales que destacan por su verdor en un poema visual vibrante y asombroso. Aunque no se desarrollan especialmente en primavera, ambas narran historias de romance, amor y traición, con personajes dominados por sus sentimientos y pasiones en escenarios espectaculares. 

2. Las estaciones de la vida (Bom yeoreum gaeul gyeoul geurigo bom, 2003) y Las flores del cerezo (Kirschblüten – Hanami, 2008)

Kim Ki Duk es un maestro de las emociones. En sus filmes ha plasmado fielmente el odio, la compasión, la muerte, el amor, el rencor, la pasión. Una de sus obras cumbre es Las estaciones de la vida, ganadora en San Sebastián y Locarno, donde nos narra con gran sensibilidad el proceso de aprendizaje de un monje a través de la diferentes etapas de la vida, niñez, juventud, madurez y vejez que corresponden a cada una de las estaciones. La exaltación de la naturaleza, la transformación de los colores y el desarrollo de la vida misma son una absoluta maravilla. Por otro lado, la alemana Doris Dorrie construye un filme apasionante en Las flores del cerezo, para hablarnos de la distancia generacional entre padres e hijos, la incomunicación y el dolor de la pérdida de un ser querido, todo ello con un Tokio primaveral de fondo donde los cerezos florecen impregnando el paisaje de tonos rosados pálidos en un espectáculo hermoso.

3. Spring Breakers (2012) y American Pie (1999)

Si lo que les gusta es salir de vacaciones en primavera, el all inclusive, ir de antro en antro, las noches de pasión con extraños, los excesos y fiestear como si no hubiera mañana, este par de películas retratan fielmente a esa fauna que nace, se desarrolla y muere en primavera al ritmo de David Guetta. American Pie no sucede exactamente en primavera pero nos sumerge en el mundo adolescente, en la obsesión de perder la virginidad, de probar lo desconocido, mientras que Spring Breakers resume el desenfreno de los gringos en Cancún, la droga y las mafias. Mucho sol, bikinis y Selena Gómez en la levedad de la primavera.

4. Belle époque (1992) y Relaciones peligrosas (Dangerous Liasons, 1988)

El séptimo largometraje de Fernando Trueba, Belle Époque, resume a cabalidad el espíritu de la primavera, la alegría de vivir y el más desquiciado deseo. Sus personajes, un soldado ex seminarista acosado por cuatro hermanas que buscan cualquier excusa para echar pasión con el afortunado que se deja querer a gusto. Una comedia acerca de la libertad y los enredos amorosos. Y de amor y deseo retorcidos va Relaciones Peligrosas que nos remite también a esa especie de locura  de nuestros instintos primitivos reprimidos, algunos quizás asociados a la primavera, a las fases de la luna o las constelaciones planetarias. Aquí asistimos al engaño que teje la marquesa de Merteuil, interpretada por la maliciosa Glen Close y el vizconde de Velmont, encarnado por el maestro John Malkovich, para seducir y quebrantar a la moralina Madame de Tourvel, una bellísima Michelle Pfeiffer, quien seducida por el conde pierde su virginidad y su corazón. Los tres caerán en un juego de celos y traición con funestas consecuencias en esta versión de 1988 cargada de sensualidad de la que se hizo un remake bastante flojo en 1999, Cruel Intentions.

5. Las últimas horas de la primavera (Quelques heures de printemps, 2012) y La última primavera (Ladies in lavender, 2004)

La primera es una película que aunque tiene en su título a la primavera recuerda más al ocaso, al otoño de una vida. Entra dentro de esta recomendaciones pues habla también de un revivir, de un nuevo comienzo, de dejar el sufrimiento de esta vida para abrazar la paz del final. Un filme acerca de la relación fracturada entre un hijo y su madre anciana quien padece una enfermedad terminal y ha decidido contratar los servicios de una empresa suiza para practicarse la eutanasia. Un drama intenso y sólido. Siguiendo en el tono del fin de la primavera de la vida, pero desde un enfoque diferente tenemos otro melodrama con protagonistas sexagenarias, que lejos de creerse viejas se sienten en la flor de la vida al enamorarse de un joven náufrago que acogen en su hogar. Una delicia ver en pantalla a actrices de la talla de Judi Dench y Maggie Smith, cuyos sentimientos que creían sepultados las dotan de una inusitada belleza que de a ratos se torna hasta juvenil. Los efectos de la primavera que le dicen. 

¿Qué otras cintas con estos tonos nos recomiendan?

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