Carros de fuego

¿De qué va?
Otra semi biografía: ahora de dos atletas británicos durante
los Juegos Olímpicos de Paris 1924. 

¿Por qué es fregona?
Porque es otra película que va más allá del deporte: es sobre la aceptación, el
amor propio y el compromiso espiritual. En el film estos dos hombres contienden
contra su religión y los prejuicios. Uno de ellos no compite porque la carrera
es en domingo, mientras que otro debe de correr para derrotar los dimes y
diretes antisemitas. La fuerza de voluntad se multiplica bajo todo este lema de
los Juegos Olímpicos, por lo cual la cinta es aún más emotiva y sí, un poco
manipuladora. Pero nada de qué espantarse: ya sabemos que el deporte+religión
esta predestinado a ser sentimentaloide.

EL momento…
Ya es mítica: un grupo de hombres corriendo en la playa al mismo tiempo que
suena el score de Vangelis (ganador de Oscar)