Beto y Enrique

Amor en Plaza

¿Que Plaza Sésamo era para niños…? ¡Por Dios! Si hay algo que nos enseñaron estas dos marionetas no fueron los números, sino un amor en silencio: vivían juntos, dormían juntos y hacían todo juntos. No queremos saber qué pasaba cuando se apagaban las cámaras dentro de su hogar.