Ardilla roja

Del desayuno de campeones a la noche de copas.

¿De qué va?
Un joven músico con el corazón roto está a punto desuicidarse, cuando una motociclista sufre un accidente a metros de él. Alacompañarla al hospital, ella sufre amnesia y él se hace pasar por su novio.

¿Qué la hace tan buena?
Medem madura con esta obra en la cual nos atrapa desde su premisa (y a lo largode todo el film): una mentira llevada hasta sus últimas consecuencias. Su estilo narrativo lo construye conbases en diálogos cargados de adjetivos, con una cámara que se acerca a losprotagonistas cual testigo mudo, y sobre todo en la actuación de Emma Suárez,su musa, como Lisa, una mujer que trata de recuperar su memoria.

Pero lo más importante es la mezcla de géneros que no se venforzados, sino que son consecuencias del accionar de cada personaje. Ardillaroja pasa de una comedia, al drama y también al thriller. Siempre con la tensióntan característica que de nunca podemos alejarnos del pasado.

El momento…
Otra vez… oníricos, uno solo es difícil, pero nos vamos con los sueños de Lisaen medio de un campo donde Jota se enfrenta con un hombre Félix, en peleassurrealistas y con una fotografía ocre y opaca.