El Calabozo del Androide 5

El verdadero Satánas nació en Oklahoma

Una hemorragia de anti pop y testosterona salpica a los ojos


por: EL ANDROIDE
Miguel "El Androide" Garro no es el verdadero Satanás pero le hace el intento.

El verdadero Satanás nació en Oklahoma


Dentro de su telaraña de obsesiones y acidez, empleando el más simple calificativo en términos visuales, la iconografía de Coop es la clase de coloquialismo vulgar del que tus padres estarían avergonzados, algo sumamente impropio en la sociedad polite.

Ciertamente debe existir un chorro de banda y críticos ahí afuera que consideren esta pictórica como un llano tipo de escoria post pop. Y desde sus pomposas torres llenas de snob, muchos terminan volteando hacia abajo, y un infierno adornado por curvilíneas y cornudas féminas ardientes, excesos, martinis de lava y hasta hot rods vivientes, emana llamas atascadas de libido. Al final, las pin-up mamacitas de Coop manifiestan algo en común, que para bien o para mal todos compartimos. Él lo sabe perfectamente, no importa qué tan profundas sean sus obsesiones, ultimadamente son universales.
Y dentro de esta cultura de la abnegación, lo que él parece saber mejor que nadie, es el potencial provocativo que respira en la subversión emparentada con la seducción. Una cualidad que está a la par de su maestría grafica y de composición, trascendiendo cualquier forma de mercadotecnia. La rúbrica Coop por sí misma es una marca que ha explorado las galaxias del cómic, de la música, del poster, del toy y todo lo posiblemente imaginable. Una especie de contagiosa y adictiva válvula de escape, una llave para una caja de Pandora repleta de la represión social gabacha.

Influenciado por la revista Mad, Basil Wolverton, la frescura de la vieja Playboy y el abuelo del hot rod, Ed “Big Daddy” Roth, Coop empezó haciendo portadas de discos para cochambrosas bandas. Conoció al grosero artista del póster Frank Kozik, fue en ese momento donde la carrera del hijo pródigo de Tulsa se disparó cual pistola de rayos láser, adquiriendo membresía en el pedestal de los psicodélicos genios del afiche como Kelley & Mouse, Moscoso, y el mismo Kozik. White Zombie, los Melvins, el Reverendo Horton, los Butthole Surfers y los Lords of Acid tuvieron el honor de probar la tinta ácida y corrosiva del filoso Coop.                                                                          

A Chris Coop se le ha concedido un inhumano don, la mano maestra, capaz de encantar y asombrar con su trabajo catalogado de rudo y mordaz. Y entre la figura totémica y el tabú, una mezcla de atracción y repulsión sobresale. Es aquella la que distingue el verdadero arte y mérito de sus ilustraciones.
En palabras del jefazo Robert Williams, “Coop no se dedica a explotar lo satánico y lo tentativo, mucho menos a manifestarlo. ¿Por qué lo haría? Este talentoso chico maravilla es el diablo en persona”.
Les dejamos un video del taller del demonio.

 

 

 Tómala Muñeco

[Calaveritas geeks para los más freaks]

 

Androide llamando a Lunave, Androide Llamando a Lunave, Responda Lunave. Nos invaden exquisitas muñecas espaciales. Hipnotizándonos con sus antenas nos quieren devorar. Tratan de seducirnos y nos vamos a dejar. Responda Lunave, tráete a toda la pandilla, que estas morras sí le saben.

Sobre su creador

Jugando a las cartas con Belcebú, el gran Chris Cooper "Coop" acceso al cuerno de la abundancia de la cultura pop. Montado en su flamante hot rod, con sus ray-ban a lo James Dean, recogió a esta muchachota de nombre Space Girl. Con todo y cuete la treparon y a su compirri el marciano, en la cajuela lo encerraron.

 

 

[El Androide Recomienda]

 

Devils Advocate: The art of Coop
Chris Cooper
Aperient Press
2001

El título de esta chulada conjura espeluznantes caracteres que hablan por Coop mismo. Pero es también un eufemismo, el devil se refiere al demoníaco virtuosismo del abogado para situarnos en infiernos socarrones y fantasías exentas de cualquier tipo de represión y remordimiento.
Una retrospectiva de más de treinta años de caminos andados en hot rods con Frankenstein de copiloto y un bonche de tentadoras, juguetonas y ardientes féminas en la parte trasera.

 

Espeluznantes finuras

Digna de un pacto con el diablo, esta playera es la mera escenificación del encuentro cara a cara con el mismito Lucifer. Con gesto bribón te ofrecerá riqueza y mujeres. la hebilla es la llave pa’ la puerta a las calderas del infierno. Ahí de ti si no lo aceptas.

 

Playera Big Devil Head


Hebilla Fémina Diabolica

 

Firma el contrato en: coopstuff.com