3. Vincent Van Gogh

Dizque para inspirarse

Van Gogh.

(Holanda, 1853-1890)

“Yo arriesgué mi vida por mi trabajo, y mi razón siempre fue menoscabada” estas palabras eran parte de una carta encontrada en el bolsillo de Vincent, el día en que murió, de un disparo en el pecho que él mismo se hizo. La gente creía que estaba loco porque corrió la leyenda de que se había mutilado la oreja, sin embargo, años más tarde se supo que esa herida se la causó en una riña, el también pintor impresionista Paul Gauguin. Tanto Van Gogh como Gauguin, eran adictos al absinth, famosa bebida de la bohemia parisina que provocaba alucinaciones y graves daños renales, se decía que llevaba a la locura. Su obra se compone de retratos y paisages impresionistas.

Su obra más alucinante: La noche estrellada