MuAcIsurgentes Sur 3000 Entre Centro Cultural Universitario y , esquina con Av. del Imán Col. Copilco Universidad |
Tel. 5622-0404
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HorarioDel 23 de julio de 2011 hasta nuevo avisoUsuarios: |
Precios
TC:
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Por Mariana R. Lorenzano
Llegué al MUAC para descubrir una "exposición de escultura contemporánea". En las salas con videos de Obstruir, destruir, ocultar (abierta al público hasta el 27 de noviembre del presente año) se crean danzas escultóricas a través de actos fuera de lo cotidiano para grandes máquinas de construcción. Se trata de formas a veces directas, a veces intuidas, temas de violencia y represión: taladros chocando, garras mecánicas lastimando bloques de cemento, y otros muchos elementos que conviene ver más que describir.
La palabra escultura me pareció un término no-del-todo-atinado para explicar la obra del argentino Enrique Ježik. Para mi, la escultura era un ente silencioso que se apreciaba con la vista y el tacto (cuando los custodios y la antigüedad de la pieza lo permiten), pero nunca pensé en el oído como un sentido importante para el absorbimiento total de esta manifestación artística. Fue una sorpresa, al ir avanzando en las salas del museo, captar por todos lados sonidos chocantes, metálicos, violentos... pensé que me estaba acercando a una fábrica donde más que producción, había destrucción.
Este sentimiento creó un ambiente totalmente opuesto a la idea de museo como recinto sagrado que se tiene usualmente (no toco, no grito, no corro). Me hizo reflexionar: el concepto "contemporáneo" da pie a nuevas formas de captar el arte: en este caso, involucra sentidos no tradicionales en la apreciación de obras que tampoco son tradicionales. La caja blanca quedó abierta y expuesta sin pudor. Al hacerlo, se confirma que el arte de hoy no sólo es multidisciplinar, sino también multisensorial. Recomiendo prestar atención a las reacciones corporales que producen las obras de Ježik tomando en cuenta no sólo la vista, sino los otros cuatro sentidos, que a veces parecen estar menospreciados al pensar que la creación visual entra sólo por los ojos.