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Logros insólitos con drinks de por medio

Récords por empinar el codo

12 de julio de 2012

El Récord Guinness es una recopilación (que ahora podemos consultar de manera electrónica) de las llamadas plusmarcas o records que se han roto alrededor del planeta y que son reconocidos mundialmente con una certificación.

Las competencias van desde las más obvias (como la torre de lego más alta de la historia) a las más abusurdas (como el lanzamiento de huevos a distancia o la mayor cantidad de personas lamiendo una paleta de caramelo macizo al mismos tiempo), pasando por las más asquerosas (como el hombre con los pelos de la oreja más largos del mundo: 25 cm de largo). 

Lo más grande, lo más rápido y lo más fuerte en el mundo de los tragos.

Así que reunimos los records registrados en el libro Guinness en cuyo reto el protagonista es un coctel, una chela o vinito. 

De velocidad: Un litro de cerveza en el menor tiempo

Seguro lo intentaste en la secundaría cuando el cronómetro de tu clase de deportes sirvió para saber quién era capaz de tomarse una chela en menos tiempo. A mediados de la década de los 70, cuando la conciencia sobre el exceso del alcohol no rondaba los bares de Estados Unidos, hubo alguien que se tomó un litro de chela en un minuto con 3 segundos: Steven Petrosino. La frustración: a partir de 1991 se eliminaron todo tipo de pruebas relacionadas con ingerir bebidas alcohólicas o comer a toda velocidad, por aquello de poner en peligro la salud. Actualmente Petrosino es doctor en Nutrición y en la página que tiene sobre su récord explica que se basó en principios de dinámica de fluidos para beber a esa velocidad.

De tamaño: El mojito más grande del mundo

Si tu sueño es nadar dentro de una alberca cuyo contenido sea tu trago favorito, este record lo vuelve realidad. Sucedió en junio de 2011 en Italia. A la orilla del lago Pusiano se reunieron varios expertos mixólogos con un objetivo: preparar el mojito más grande del mundo. Y lo consiguieron: 1,300 litros de coctel. Un ejército mezcló con singular alegría ron, azúcar morena, jugo de limón y hierbabuena en un mega vaso que se iba llenando frente a la mirada de curiosos y ansiosos por el brindis. Los representantes del libro Guinness siguieron atentamente la preparación y certificaron el nuevo récord como el mojito más grande de la historia al menos hasta el 2011.

El gran Mojito

De peso: Cargar la mayor cantidad de tarros llenos de cerveza

La chicas del Oktoberfest palidecerían frente a la habilidad de Reinhard Wurtz, un aventurado australiano que rompió el record mundial por cargar más tarros de cerveza llenos. Wurtz trasladó, por veinte metros, casi 50 litros de cerveza en tarros de vidrio rebosantes, y lo hizo sin derramar ninguno. La capacidad de cada tarro era de dos litros y medio. La fuerza y el equilibrio fueron un factor determinante para romper la marca anterior, que estaba en manos de una mesera alemana (18 tarros).

El extraño: Por manejar sobre cervezas embotelladas

¿Cómo hacer una mini autopista de cervezas y no morir en el intento? Li Guiwen, un chofer de la armada originario de Beijing, manejó a lo largo de 60 metros sobre 1,789 botellas, en un tiempo de 8 minutos y 28 segundos. El récord nació de una apuesta que Li hizo mientras se emborrachaba con sus amigos, de hecho ni él creía que podría lograrlo. En el 2009 ya había intentado obtenerlo, pero llovió y la llanta derecha de su coche se resbaló en el camino de botellas. Después de eso, no descansó hasta lograr su récord en 2010.

Autopista de chelas

De habilidad: Mayor tiempo con una copa de vino en la cabeza sobre una tabla de equilibrio

Seguro este chinito se tuvo que mantener sobrio antes de treparse a una tabla de balance y conservar, en perfecto equilibrio, una copa de vino sobre su cabeza. Tang Guoai no derramó una sola gota de vino mientras se balanceaba y logró imponer el record de una hora con ocho minutos. No solo era mantenerse equilibrado sino dominar la copa, y sobre todo su contenido. Ojalá se la haya bebido, al terminar su aventura malabarista.

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